Entrevista a Ignasi Labastida, de la UB: Creative Commons no es sinónimo de barra libre

En esta interesante entrevista, publicada en La Vanguardia, Ignasi Labastida, que trabaja actualmente en la Oficina de Difusión del Conocimiento de la Universitat de Barcelona y presidente de Creative Commons España nos aclara aspectos básicos de las licencias CC, Copyright, derechos de autor, etc.

Nuevo servicio de préstamo de lectores de libros electrónicos en la Biblioteca

La BUS comienza este nuevo servicio con 39 lectores de libros electrónicos -2 por Biblioteca- prestables durante 7 días y con posibilidad de 1 renovación.

En la Biblioteca de Química contamos con nuestros correspondientes lectores que ya han sido solicitados por nuestros usuarios, instantes después de ponerlos a su disposición.

La Biblioteca de la Universidad de Sevilla le proporciona la posibilidad de descargar en un lector de libros-e más de 20.000 libros electrónicos, así como la mayoría de los artículos y actas de congresos incluidos en nuestras suscripciones.

Igualmente pueden descargarse libros electrónicos en otros lugares de Internet.

El dispositivo, Papyre 6.1,  es compatible con los sistemas Linux, Mac y Windows, y entre los formatos soportados encontramos PDF, DOC, RTF, TXT, HTML, EPUB, Mobipocket, MP3, CHM, ZIP, FB2, EPUB, DJVU, WOLF, LIT, PNG, JPG, TIF, GIR, BMP, ZIP, RAR, PPT… No obstante, recomendamos la descarga en formato PDF.

Podrán hacer uso de este servicio todos los miembros de la US. El préstamo se realizará a través del programa Millennium. Si algún usuario estuviera bloqueado por el sistema por alguna razón (caducidad de su registro de usuario, libros pendientes de devolver, etc.) deberá subsanar el problema para poder utilizar de nuevo el servicio.

What is Ununseptium?

En WiseGEEK podemos leer:

“Ununseptium is a hypothetical chemical element which had not been successfully confirmed by 2008, although several scientific teams had plans for synthesizing it. Despite the fact that the existence of this element has not yet been verified, the scientific community can draw some conclusions about it, and it is safe to say that it really does exist; if it didn’t, the entire periodic table would have to be reworked.” Más en What is Ununseptium?

Pues aquí está presentándose en sociedad: El Ununseptium rellena una casilla en blanco en la Tabla Periódica

¿Cómo medir la altura de un edificio? o Son muchos los caminos para llegar a la cima de la colina.

Tienen razón los budistas cuando remachan en su aforismo “Cuando el dedo apunta a la Luna, el imbécil mira el dedo”. Y, a veces, los árboles no nos dejan ver el bosque. O quizás los pensamientos y procesos de raciocinio están tan encorsetados por sistemas educativos rígidos y obsoletos que ni siquiera tenemos una conciencia clara de qué es un árbol o no nos atrevemos a dar nuestras propias definiciones por temor a salirnos de la pauta establecida, por más que la línea de pensamiento y argumentación sea correcta: preferimos quedarnos con las formas políticamente/académicamente correctas. Traducido, contestar “lo que está en los apuntes”.

El cómo he llegado a este tema es irrelevante y, en último extremo, producto de una cadena de tortuosas asociaciones. Sin embargo, me sirve para dejar constancia de una anécdota científica chispeante y digna de ser recordada, revisitada y tenida en cuenta en muchos lugares de nuestra vida, académica o no.

Se atribuye a Sir Ernest Rutherford, presidente de la Sociedad Real Británica y Premio Nóbel de Química en 1908:

“Hace algún tiempo recibí la llamada de un colega. Estaba a punto de poner un cero a un estudiante por la respuesta que había dado en un problema de física, pese a que éste afirmaba con rotundidad que su respuesta era absolutamente acertada. Profesores y estudiantes acordaron pedir arbitraje de alguien imparcial y fui elegido yo.

Leí la pregunta del examen y decía:

Demuestre cómo es posible determinar la altura de un edificio con la ayuda de un barómetro. El estudiante había respondido:

Llevo el barómetro a la azotea del edificio y le ato una cuerda muy larga. Lo descuelgo hasta la base del edificio, marco y mido. La longitud de la cuerda es igual a la longitud del edificio.

Realmente, el estudiante había planteado un serio problema con la resolución del ejercicio, porque había respondido a la pregunta correcta y completamente. Por otro lado, si se le concedía la máxima puntuación, podría alterar el promedio de su año de estudio, obtener una nota más alta y así certificar su alto nivel en física; pero la respuesta no confirmaba que el estudiante tuviera ese nivel.

Sugerí que se le diera al alumno otra oportunidad. Le concedí seis minutos para que me respondiera la misma pregunta pero esta vez con la advertencia de que en la respuesta debía demostrar sus conocimientos de física.

Habían pasado cinco minutos y el estudiante no había escrito nada. Le pregunté si deseaba marcharse, pero me contestó que tenía muchas respuestas al problema. Su dificultad era elegir la mejor de todas. Me excusé por interrumpirle y le rogué que continuara.

En el minuto que lo quedaba escribió la siguiente respuesta: tomo el barómetro y lo lanzo al suelo desde la azotea del edificio, calculo el tiempo de caída con un cronómetro. Después se aplica la formula altura = 0,5 x aceleración x (tiempo al cuadrado). Y así obtenemos la altura del edificio.

En este punto le pregunté a mi colega si el estudiante se podía retirar. Le dio la nota más alta.

Tras abandonar el despacho, me reencontré con el estudiante y le pedí que me contara sus otras respuestas a la pregunta.

“Bueno, respondió, hay muchas maneras, por ejemplo tomas un barómetro en un día soleado y mides la altura del barómetro y la longitud de su sombra. Si medimos a continuación la longitud de la sombra del edificio y aplicamos una simple proporción, obtendremos también la altura del edificio.”

Perfecto, le dije, ¿Y de otra manera?. Si, contestó, éste es un procedimiento muy básico para medir un edificio, pero también sirve. En éste método, tomas el barómetro y te sitúas en las escaleras del edificio en la planta baja. Según subes las escaleras, vas marcando la altura del barómetro y cuentas el número de marcas hasta la azotea. Multiplicas al final la altura del barómetro por el número de marcas que has hecho y ya tienes la altura.

Este es un método muy directo. Por supuesto, si lo que quiere es un procedimiento más sofisticado, puede atar el barómetro a una cuerda y moverlo como si fuera un péndulo. Si calculamos que cuando el barómetro está a la altura de la azotea la velocidad es cero y si tenemos en cuenta la medida de la aceleración de la gravedad al descender el barómetro en trayectoria circular al pasar por la perpendicular del edificio, de la diferencia de estos valores y aplicando una sencilla formula trigonométrica, podríamos calcular, sin duda, la altura del edificio.

En este mismo estilo de sistema, atas el barómetro a una cuerda y lo descuelgas desde la azotea a la calle. Usándolo como un péndulo puedes calcular la altura midiendo su período de precesión.

En fin, concluyó, existen otras muchas maneras. Probablemente, la mejor sea tomar el barómetro y golpear con él la puerta de la casa del portero. Cuando abra, decirle “Señor portero aquí tengo un bonito barómetro. Si usted me dice la altura de este edificio, se lo regalo.”

En este momento de la conversación, le pregunte sí no conocía la respuesta convencional al problema (la diferencia de presión marcada por un barómetro en dos lugares diferentes nos proporciona la diferencia de altura entre ambos lugares) evidentemente, dijo que la conocía, pero que durante sus estudios, sus profesores habían intentado enseñarle a pensar.

El estudiante se llamaba Niels Bohr, físico danés, premio Nóbel de Física en 1922, más conocido por ser el primero en proponer el modelo del átomo con protones y neutrones y los electrones que lo rodeaban. Fue fundamentalmente un innovador de la teoría cuántica”.

Farmallywood, portal de cine de la Biblioteca de Farmacia de la US

Arranca su andadura Farmallywood, el nuevo portal de cine de la Biblioteca de Farmacia de la Universidad de Sevilla.

“La idea de hacer este blog ha sido mantenerles informados acerca de la Colección de Ocio y Cultura que posee la Biblioteca de la Facultad de Farmacia la Universidad de Sevilla, así como abrir una puerta al debate y a compartir ideas y opiniones sobre cine”.

Nuestros mejores deseos de éxito y difusión para esta iniciativa 🙂